Luis Ignacio Herrera – Grifo Wines

#EMPRENDEDORES

Luis Ignacio Herrera llegó de Rosario, es sommelier y vive en Bariloche desde hace ocho años. Estudió administración hotelera, luego cocina en la Escuela del Gato Dumas y como inquieto ser que es, siguió estudiando para convertirse en sommelier. Incluso, también incursionó en la coctelería. Este largo camino lo llevó a ser convocado por el Hotel Llao Llao para ser el wine manager, donde estuvo durante ocho años. Luego se independizó para abrir sus emprendimientos de food trucks del Señor Mezcal y ahora Grifo Wines y Vermut Forastero. 

 

Texto: Cintia Soldatich
PH: Martín Crosta


Luego de estar muchos años en el hotel, observando la cantidad de residuos que se genera en cada restaurante, bar y local del rubro, creó Grifo Wines, un emprendimiento de vino embarrilado, conocido mundialmente como Draft WINE, que tiene como concepto poner el vino de las bodegas directo en barriles PET de cerveza de 20 litros, con el objetivo de reducir el impacto de la huella de carbono en el medioambiente. Sacando así del mercado el alto costo del packaging, (etiqueta, botella, contraetiqueta, corcho, cajas, cartones, etc). Y así el vino llega a los comercios en barriles de origen ruso, de un bajo costo y que permite que el producto se mantenga con los mismos parámetros de calidad que recién salido de bodega. 

 

 

– ¿Cómo empezó este proyecto? 

Tengo dos proyectos drafts: Vermú Forastero y Grifo Wines. Después de la pandemia empecé a realizar el vermú Forastero. Y luego comencé con la idea de embarrilar el vino. Pensando siempre en cómo reducir la huella de carbono y la cantidad de residuos que generaba. 

-¿De dónde proviene el vino? 

Durante mi tiempo en el hotel, viajé mucho al Alto Valle, San Patricio del Chañar, Valle Medio, donde hay bodegas más accesibles. Muchas bodegas no tenían o conseguían botellas y tenían stock clavado. Me encargué de buscar bodegas que pudieran proveer la cantidad de litros para el proyecto. Las bodegas tradicionales no suelen estar interesadas porque ya tienen una línea de producción con stock embotellado. 

-¿Cómo funciona? 

El vino es impulsado con nitro y C02 o argón, que no afecta para nada al producto. Una vez pinchado el barril de vino tiene una duración de seis meses. Es un concepto nuevo.

-¿Cuál es el objetivo de Griffo Wines? 

Mi idea es que en unos años, en lugar de ir a un lugar con tu PET y pedirte una cerveza IPA o una APA puedas pedirte un Merlot o un Malbec. Hoy el consumo per cápita de vino es el más bajo de nuestra historia, hace 20 años el consumo de vino de mesa era 70 litros por persona, ahora es de 20 litros per cápita, porque de cierta manera tomamos mejor y también el producto se encareció.  

 

-¿Cuáles son los potenciales clientes de Grifo? 

Hoy la mayoría de bares y restoranes tienen la posibilidad de poner en funcionamiento esta opción porque ya tienen sistemas de canillas instalados, en este caso sería solo comprar el PET de 50 litros de vino e instalarlo. 

 

– ¿Sos finalista del Concurso Emprendedores de Río Negro? 

Sí, estoy en CREAR Bariloche y en Emprendedores. Creo que gustó mi proyecto porque su objetivo máximo es la sustentabilidad, y porque hermana a los pequeños productores. Ahora se viene la final. 

-¿Cuál es el desafío de este proyecto? 

El máximo desafío es que las grandes bodegas tradicionales se sumen a este proyecto y que en su línea de producción sumen el vino embarrilado. Lo más parecido que hay en el mercado son las Wine Boxes, pero se siguen generando desperdicios innecesarios como el plástico que va dentro de la caja de cartón. Actualmente, tenemos en nuestro porfolio vinos de bodegas del Alto Valle de Río Negro, que se sumaron a este proyecto. La idea es siempre acercar los vinos de la Patagonia al país y en un futuro, al mundo, nuestra creciente y pujante región vitivinícola. 

 

Más Info: 

Griffo Wines 

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